Entre la tierra y el mar, Vendée disfruta de un menú de degustación completo y tradicional. Sabores yodados procedentes de la costa, productos del mar que llegan vivos al plato: de la lubina a las ostras, pasando por el lenguado de Sables d’Olonne…
Los productos locales autóctonos no son pocos: la vaca charolaise, el cordero de prado salado, las aves de Challans, el foiegras… Las carnes rojas y blancas se dan cita para satisfacer todos los paladares, mientras que la charcutería de Vendée se caracteriza por sus aromas procedentes de las salineras: la flor de sal y las salmueras.
La tradicional mogette (alubias) o la Bonnotte de Noirmoutier (patata local) continúan sirviendo con delicadeza a los paladares y se dejan acompañar por los excelentes vinos de Vendée (Vinos De Calidad Superior, VDQS), nacidos de una tradición vinícola que se remonta a la Edad Media.
Para terminar estos ágapes con buen sabor de boca, en Vendée existe una tradición de postres, pastas de brioche y buñuelos, sin olvidar los postres a base de fruta y los caramelos ancestrales.











