Las Islas
La isla de Yeu
Isla de múltiples facetas: Puerto de pesca animado y lleno de color, calas con efluvios románticos, costa salvaje aguzada de acantilados, playas luminosas, fortaleza y capilla dominan el mar, la isla de Yeu es extensa y bella. Isla soleada y tranquila, que la mayor parte del tiempo, se recorre a pie o en bicicleta a lo largo de sus innumerables senderos, que invitan a descubrir espacios boscosos, de la landa y los acantilados. La riqueza de la fauna y la flora, así como la calidad de los paisajes hacen de esta isla un territorio protegido. Se puede a acceder a la isla, por vía marítima a la salida de Fromentine, de la isla de Noirmoutier, de Saint Gilles Croix de Vie y de Les Sables d’Olonne.
La isla de Noirmoutier
Isla tonificante, compartida entre el blanco de sus marismas saladas, el verde de sus bosques y el color amarillo de las dunas y las playas, venga a descubrir Barbâtre, La Guérinière y L’Epine, pueblos típicos con casas blancas de cal y cubiertas de tejas rosas. Además de los barcos de recreo en los muelles del puerto de L’Herbaudière o a lo largo de las playas, existe en Noirmoutier una flota extraordinaria con viejos aparejos. Se puede acceder a la isla a través del insólito pasaje del Gois (un largo malecón de 4,5 km que queda sumergido cuando sube la marea), y también por un puente desde 1971. Esta ruta «submarina» constituye un atractivo turístico ciertamente, pero también es el lugar ideal para los pescadores de a pie que pueden encontrar aquí berberechos, almejas y otros mariscos. El Bois de la Chaise
es el lugar más famoso de la isla, está compuesto de encinas, madroños y pinos marítimos, salpicado de elegantes villas escondidas bajo los árboles. La reputación de la isla se debe también a su gastronomía: producción de sal en marismas saladas tradicionales, cultura de la bonnotte (pequeña patata temprana con el buen sabor de la avellana)...











